1 ene 2026

El vacio bonito

 


No me pasa mucho, pero me pasó contigo.

Desde que te vi a la salida de ese concierto tengo una sensación rara,
y vuelvo a esa escena para revisar si nuestro encuentro fue parte del guion
o solo una casualidad:
si fue un saludo o una despedida,
si para ti también fue algo más…

 

Porque hay personas que no se cruzan, se encuentran.

Y esa noche al mirarte reconocí algo familiar:

una alegría melancólica,

propia de quien habita dos espacios a la vez,

estabas en el ruido con todos nosotros,

pero también en el silencio de otro lugar.
No estabas huyendo: estabas en otra forma de libertad.

 

Hay encuentros que no se improvisan.
Se esperan.
Se sienten.
Y cuando aparecen te dejan eso:
el eco de un amor que podría llegar.

 

Debo decirte que esto que me pasa contigo 
lo escribí antes de conocerte,
como hago con todo lo que me importa.

 

Ahora esto eres para mí:
una ausencia con nombre,
una presencia que no está,
un recuerdo que no duele,
un vacío bonito…

 

Qué raro es esto:
sentir que algo existe
aunque aún no haya pasado.
Si estás leyendo esto
y sientes que es para ti,
quizás —solo quizás— lo sea.

No hay comentarios:

Publicar un comentario