Paranoias Literarias
¡Tengo la necesidad de escribir! Bien o mal, no lo sé… En este blog no encontrarás nada diferente a otros. Esta es mi casa emocional: aquí habitan palabras olvidadas, amores que ladran, nostalgias familiares y, sobre todo, muchas despedidas. En este espacio, lo que alguna vez fui sigue escribiéndose; es mi refugio para ordenar lo que siento y recordar eso que siempre me desborda. Este blog expresa mi mundo, ese que no quiero, con los años, tener que decir: ¡Se me fue!
16 abr 2026
Intenciones
3 abr 2026
Hay algo
Me desarmas con tu alegría.
Y ese es el verdadero peligro.
en eso que pasa cuando coincidimos,
en la manera en que disfrazamos esta sintonía,
para no asustarnos
con el peso de ponerle nombre.
Ocupas un lugar en mis paranoias
y lo admito,
me gusta lo que provocas.
Estoy atrapado en una historia
y quisiera, esta vez, no salir corriendo.
Lo peligroso no es que yo sienta esto.
aunque todavía no te des cuenta,
cómo se te ilumina el rostro
cuando estoy cerca.
26 mar 2026
Melodías
Él sobrepiensa.
Ella lo mira con curiosidad.
Y así van,
creando el espacio,
reconociendo en la melodía del otro algo familiar…
Él siente
demasiado y casi nunca de forma simple.
Se enamora por
accidente, pero elige de quién quedarse atrapado: una persona, una idea, una
mirada, una sensación que de pronto empieza a ocupar más espacio del que
debería. En su forma de amar hay algo particular: contempla más de lo que
actúa, imagina más de lo que dice. Y cuando algo le importa de verdad, en vez
de acercarse, a veces se aleja un poco para no perder el control.
Suele hacer
bromas cuando quiere llorar, cuando tiene que decir algo serio, cuando se
siente invadido o demasiado expuesto. El humor es la forma que aprendió para
hacer que las cosas no pesen tanto. Parece despreocupado, pero no lo es. Todo
lo vive con más intensidad de la que muestra.
Lleva consigo la costumbre de anticipar finales, de despedirse antes de tiempo, de acariciar lo que siente que un día va a extrañar, de mirar lo que ama con una pequeña nostalgia incorporada. Y, sin embargo, sigue buscando vínculos que lo desarmen, porque en el fondo le gusta sentirse habitado por aquello que no puede controlar.
Ella es
reservada, y aunque parece distante, no lo es.
No dice todo lo
que siente; a veces solo se le escapa en la insistencia, en la forma de mirar,
en cómo abraza los recuerdos, en la búsqueda de aquello que no quiere perder.
Ella observa, protege. Solo cuando algo le interesa de verdad, lo integra a su
paz, a su mundo, a su necesidad de querer, de estar.
No improvisa:
te elige. Se le nota en la sonrisa, en la forma de hacerte un lugar, incluso
cuando parece que no hay espacio, que no hay razón.
Y entonces, casi sin darse cuenta, ella
termina haciendo cosas demasiado grandes como si fueran pequeñas.
Él está mirándola.
Ella lo nota y sonríe.
Entre los dos existe una alegría extraña que ninguna etiqueta parece
alcanzar.
Juntos son melodía: una que no desea resolverse, solo seguir vibrando…
24 mar 2026
Mariposas
Me gusta gustarte
y que me guste.
No sé cómo nombrarlo,
no cabe en una palabra
y no por eso
deja de ser real.
Me gustan las preguntas
que dejas en mí.
La forma en que pides quedarte,
me agobias un poco, también,
y con todo eso me haces reír.
Me gusta que no pueda ser,
en el sentido simple,
porque tal vez esto
no debe existir ni volverse real
tan solo debe quedarse
en el deseo de a veces querer
intentarlo.
Me gusta la vibración,
la incertidumbre,
la falta de borde,
la belleza de esa mariposa
que no se deja atrapar.
Quizás en otra realidad
las cosas sí pasan,
y ahí ya no ocultamos
lo que nuestras miradas
siempre jugando se confiesan.
No tengo que resolverlo
hoy;
prefiero seguir atrapado
en esta tensión luminosa
que me tiene escribiendo
una historia que quizás
es mejor que no pase.
15 ene 2026
Azul
Nota: Quien ha encontrado familia en un animalito conoce un amor que se abraza con el alma. Y ahí, en lo más íntimo, están mis peluditos. Mi lugar favorito. Repetiría esta vida un millón de veces más, porque ellos, mi azul, me hicieron el hombre más completamente roto y feliz del mundo.
Algunos tienen cuatro patas; otros respiran distinto: vuelan, nadan o se esconden tras un caparazón. La especie no importa.
Se vuelven familia, comienzan a aparecer en las fotos, en las cuentas del mes y en los planes de viaje. Son la mejor compañía cuando faltan ganas, y aunque no hablen: les contamos todo… y lo saben todo.
Son equilibrio. Se sientan a nuestro lado para cuidarnos de manera silenciosa. En los días malos son inteligencia emocional, una mirada, una caricia y el “aquí estoy” sin palabras. Sin explicaciones leen el clima de nuestro corazón y eso calma.
Otros vienen llenos de carácter, adorables y difíciles, que te obligan a amarlos por con paciencia y humor. Con una intensidad que no se negocia, pero se hereda aunque no haya sangre.
Por último, están los que llegaron con miedo al mundo, porque alguien decidió abandonarlos. Y aunque tienen el corazón roto, cuando son rescatados, ellos te recuerdan que las heridas no se borran pero sanan. Que volver a empezar es también una forma de valentía…
¿Quién salvó a quién?
Familia también son los que te encuentran, te convierten en parte de su manada y te acompañan a vivir. Sus ojos, su respiración, sus latidos son una forma distinta de amar.
Una que, todas las noches al acostarte: son tu última mirada, son tu refugio, son tu hogar.
8 ene 2026
El espacio que inventé
Lo pensé muchas veces.
Te veía cruzando la calle,
con el verano limeño de cómplice...
hasta que un día pasó.
Nuestros relojes por fin se pusieron de acuerdo;
y la casualidad,
ella hizo su parte.
Fue un
encuentro cruel y generoso:
sin prometer nada,
sin dejar que el momento se pierda.
Al mirarte, la ciudad se quedó en silencio
y las voces de mi cabeza discutieron,
buscando las palabras exactas
que habíamos guardado para ese instante.
intenté cuidarte otra vez:
con una palabra limpia,
un deseo bueno,
una ocurrencia tierna que ya no exige nada.
Y a todo eso sonreíste sin temor.
Como si por un momento
la vida nos devolviera la complicidad.
1 ene 2026
Un vacio bonito
Desde que te conocí
cargo con una sensación extraña,
y vuelvo a la escena de nuestro encuentro,
a revisar si fue el prólogo de una historia que inventé
o si realmente se dio por casualidad;
si fue un saludo o una despedida,
si para ti también fue algo más…
Hay algo que me inquieta de ti, lo reconozco,
con solo mirarte
haces ruido en mi mente.
No quiero huir,
porque el gusto no está en solo imaginarte,
también está en querer conocerte.
Debo confesar: esto que me pasa contigo
ya lo había escrito,
como hago con todo aquello que espero llegue,
como hago con todo aquello que me importa.
Ahora eres para mí:
una ausencia con nombre,
una presencia que no está,
un recuerdo que no duele,
un vacío bonito…
Qué raro:
sentir que algo existe
aunque no haya pasado.
Si estás leyendo esto
y sientes que es para ti,
quizás, solo quizás,
lo sea.
16 dic 2025
A la distancia
11 oct 2025
Habitando el silencio
He aprendido a vivir habitando el silencio:
en el abrazo de recuerdos y emociones,
la ausencia en ese espacio no asusta, no pesa.
Me acompaña y es cómplice de mis nostálgicas manías.
Es un refugio donde todo lo vivido resuena:
frases incompletas, suspiros lentos,
ideas que no llegan desde un tiempo concreto,
sino desde ese rincón en mí que
tercamente se resiste a olvidar.
En ese espacio asoma también la soledad,
la cual habito con amor y no como castigo.
En un mundo que corre,
esta es mi forma de ser libre,
de cuidar mi sensibilidad frente a la indiferencia y a
los golpes que la vida trae.
Me gusta esta paz que no depende de nada,
este amor que no pide permiso para entrar,
esta intensidad profunda que no busca poseer, sino conectar.
He aprendido a vivir habitando el silencio,
en el encuentro de un recuerdo, una persona y un adiós,
en la forma de volver en el tiempo
sin soltar el presente.
Sí, esta vida es mía.
La quiero así y me gusta.
20 abr 2025
Cuando escribo
Escribo porque así respiro el mundo, para recordar lo que no
necesito olvidar. Es mi máquina del tiempo para volver a lugares y abrazar
personas. Es mi forma de amar sin invadir, de habitar el silencio y aprender a
escucharlo.
Todo es inspiración: la música que descubro, el atardecer
que me conmueve, la risa de dos personas y la historia que imagino para
entender su felicidad. Transformo lo cotidiano en un algo vivo; así proceso lo
que siento y lo rescato del olvido.
Escribo en el recuerdo y en la espera, cuando algo se rompe
y no sé cómo seguir. Cuando imagino que ese amor nunca se fue… y tal vez ni
siquiera ha llegado.
Porque tengo una conexión con lo que pasa desapercibido: con
los detalles que otros no ven u olvidan, pero que a mí me llaman y me hablan
bajito.
Ese soy yo: el que ve la vida como un relato y a quienes lo
rodean como personas que brillan. El que no escribe para ser eterno, sino para
recordarse que está vivo.
Escribo porque así respiro el mundo, para recordar lo que no
necesito olvidar. Es mi máquina del tiempo para volver a lugares y abrazar
personas. Es mi forma de amar sin invadir, de habitar el silencio y aprender a
escucharlo.
Todo es inspiración: la música que descubro, el atardecer
que me conmueve, la risa de dos personas y la historia que imagino para
entender su felicidad. Transformo lo cotidiano en un algo vivo; así proceso lo
que siento y lo rescato del olvido.
Escribo en el recuerdo y en la espera, cuando algo se rompe
y no sé cómo seguir. Cuando imagino que ese amor nunca se fue… y tal vez ni
siquiera ha llegado.
Porque tengo una conexión con lo que pasa desapercibido: con
los detalles que otros no ven u olvidan, pero que a mí me llaman y me hablan
bajito.
Ese soy yo: el que ve la vida como un relato y a quienes lo
rodean como personas que brillan. El que no escribe para ser eterno, sino para
recordarse que está vivo.






